Adviento en Familia: el belén y el árbol

con la mejor música...

En el libro FELIZ NAVIDAD con Handel, Bach, Mozart y Vivaldi se incluyen unos “Apuntes de Música y Adviento” que nos invitan a recordar tradiciones clásicas que en estas fechas las familias cristianas pueden seguir manteniendo.

Todo va evolucionando, y con las circunstancias actuales no nos quedará más remedio que adaptarnos. Hoy me traigo aquí lo que se cuenta en nuestro libro sobre el belén y el árbol

¡Vamos a poner el Belén!

La representación de las escenas de la Natividad de Jesús que llamamos “Belén”, “Nacimiento” o “Pesebre” , y que se expone tanto en los hogares como en las iglesias y muchos centros públicos como escuelas y comercios, forma parte de las tradiciones navideñas católicas de casi todo el mundo. Su origen se sitúa en una representación simbólica de la escena del nacimiento de Jesucristo por San Francisco de Asís y sus primeros seguidores en la ermita de Greccio (Italia) allá por el siglo XIII, tal como fue recogido por San Buenaventura. Sea como fuere, en siglos sucesivos las representaciones sencillas y ya en forma de figuritas fueron retomadas para la predicación por otras órdenes católicas que extendieron la tradición por toda Europa. En España en el siglo XVIII Carlos III y la reina Maria Amalia de Sajonia, contagiaron su entusiasmo por los belenes napolitanos a la aristocracia, y pronto la tradición se popularizó y se llevó a América. En América el clima de los países del hemisferio sur y la vegetación se fueron incorporando a unas representaciones que contribuirían a la evangelización de muchos. Así, podemos decir que se pueden encontrar belenes muy diferentes alrededor del mundo, siendo los países de mayor tradición belenista: España, Portugal, Francia, Italia, Alemania, Austria, Hungría, Chequia, Eslovaquia y Polonia, además de Sudamérica y los Estados Unidos. Pero, aunque existan diferentes estilos y formas de presentación, en cualquier Belén figurarán: Jesús, María y José en un pesebre, acompañados de una mula y un buey, los pastores y un Ángel anunciador, los Reyes Magos con sus ofrendas, y la estrella de Belén.

El árbol de Navidad

Desde la antigüedad las plantas de hojas perennes - hiedra, muérdago, laurel, acebo, abetos y pinos...- fueron apreciadas por diferentes culturas -griega, romana, celta, escandinava...- atribuyéndoseles poderes mágicos y medicinales, y también se extendió su uso en ritos religiosos pre-cristianos. Y parece ser que fueron los primeros cristianos del norte de Europa quienes tomaron el árbol también para celebrar el nacimiento de Jesús en fechas próximas al solsticio de invierno. De este modo cambiaron el sentido pagano de este símbolo. En Alemania, entre la historia y la leyenda, se cuenta que en el siglo VIII, el obispo San Bonifacio evangelizador de aquellas tierras, tras un tiempo alejado de la predicación, regresó descubriendo con dolor cómo los ritos paganos se habían reanudado. Enfurecido por una terrible ira divina el obispo taló un roble sagrado dedicado a Odín, y los testigos sintieron temor de Dios, y le preguntaron cómo debían celebrar la Navidad. Entonces San Bonifacio les tendió las ramas de un abeto de hojas perennes en signo del amor perenne de Dios. Después las adornaría con manzanas y con velas: las manzanas recordando las tentaciones del árbol del paraíso, y las velas como signo de la luz de Cristo que viene a iluminar el mundo. Esta tradición se consolidaría en Alsacia en el siglo XVI, y de ahí se extendería por toda Europa progresivamente, aunque sólo en el siglo XIX llegaría a España e Inglaterra, y daría el salto a América. En todo caso, éstos son los adornos de un árbol de Navidad y su simbología cristiana: la estrella en lo alto representando la fe que guía al cristiano, las bolas como los dones de Dios al hombre, los lazos como signo de unión de la familias y seres queridos y finalmente las luces que recuerdan la luz del que viene a iluminar el mundo.

Sobre la música que propone el libro nos hablará Manuel Gimferrer en nuestro encuentro online del Domingo 20 a las 7 de al tarde por Zoom. Si quieres recibir invitación tienes que suscribirte a Mirlo Studio.

De momento, nos quedamos con el inicio de nuestro libro…